miércoles, 21 de enero de 2009

La mejor defensa es un buen ataque

Están próximos a cumplirse catorce años desde que el último gobierno socialista de D. Joan Lerma abandonara el Palau de la Generalitat Valenciana. Apeados del Consell y de las diputaciones provinciales, capitales de provincia y consistorios más relevantes, los socialistas padecen todavía hoy los rigores de unas políticas que hasta 1995 dejaron a la Comunitat en la cola de nuestro país, tras gobernar el destino de los valencianos desde 1979 y no ser capaces de liderar un proyecto sólido de desarrollo de nuestra tierra, de potenciación de la industria, la agricultura y el turismo. Una situación lastrada por la incompetencia y los reiterados errores en la gestión de un socialismo más preocupado de perpetuarse en el poder, que de velar por los intereses de una ciudadanía cansada de soportar penurias que finalmente les dio la espalda.

Durante este tiempo, la incansable maquinaria de propaganda del PSPV no ha dudado en utilizar todos los resortes a su alcance para deslegitimar y desprestigiar la árdua labor desempeñada por los diferentes gobiernos del Partido Popular en la Comunidad Valenciana. Una labor centrada en la creación de riqueza y puestos de trabajo para cubrir las deficiencias que las políticas del puño y la rosa dejaron en nuestra región. Una tarea que se ha visto recompensada por los electores desde 1995 con tres mayorías absolutas que certifican el buen hacer y la eficiencia en la gestión del Consell por parte del PP.

Y todo ello pese a las constantes campañas de intoxicación perpetua del PSPV a la caza y captura del voto; cegados por el desasosiego y la desesperación al comprobar como el PPCV posee un programa, un proyecto y un equipo capaz de liderar a los valencianos en una idea de desarrollo, avance y potenciación de los sectores productivos y económicos, responsables de contribuir al bienestar de los ciudadanos.

Un PSPV que en connivencia con Ferraz y Zapatero mutilaron el Plan Hidrológico Nacional, derogando el trasvase del Ebro, abocando al abandono de miles de hectáreas de cultivo y al paro a esos hombres y mujeres que basan su subsistencia en el trabajo del campo, condenando a sus familias al empobrecimiento.

Un PSPV que no ha dudado en criticar abiertamente la política de grandes eventos que el Consell de Francisco Camps ha impulsado desde que fuera investido presidente en el año 2003; así proyectos que han situado a la Comunitat en el mapa universal y han asegurado el turismo y el empleo para miles de familias como la Copa América, la Ciudad de la luz, el circuíto de F-1, la Volvo Ocean Race entre otros, han sido objeto de ataque voraz por parte de las filas socialistas con el pretendido objetivo de lograr alguna rentabilidad electoral cual famélicas rémoras.

Un partido socialista que en su afán desestabilizador ha sido capaz de recurrir al Parlamento Europeo con el propósito de poner en cuestión la política urbanística de los populares, aun a riesgo de hacer peligrar miles de puestos de trabajo que dependían directamente del sector de la construcción. En este sentido, uno de los grandes logros del PSPV fue sin lugar a dudas el informe Auken que supone la puntilla a casi cuatro años de debate urbanístico en la Eurocámara que se han saldado con la aprobación de dos informes en los que se denuncian los abusos urbanísticos en España y el incumplimiento de la normativa europea de contratación pública, de la Directiva marco del agua y de la Directiva Habitat de Medio Ambiente de algunos proyectos. Todo ello dirigido supuestamente a censurar la política del Consell del Partido Popular.
Hoy sin embargo, ese mismo PSPV que ha intentado -sin éxito- situar contra las cuerdas al PPCV, recula en Europa y ante la premura de los comicios comunitarios, entona el donde dije digo diego para realizar un "llamamiento a la responsabilidad". ¿A quienes? A ellos mismos será.
La razón es bien sencilla, dado que el hecho que fuera aprobado definitivamente el mencionado informe Auken, supondría la pérdida para España de los fondos de cohesión. Y claro, esa es la guinda del pastel y la razón última de ese cambio de posicionamiento.

El problema de los eurodiputados socialistas es que intentan encontrar la paja en el ojo ajeno pero no ven la viga en el suyo propio. Tan sólo basta repasar las hemerotecas de los medios en los últimos meses para comprobar el alto porcentaje de casos de corrupción y desobediencia en cuestiones urbanísticas que salpican directamente a ayuntamientos gobernados por el PSPV en solitario o en coalición. Sólo en la provincia de Alicante saltan rápidamente los nombres de San Fulgencio y Bigastro. En el primer caso todos los ediles del PSPV acabaron en el cuartelillo y actualmente la alcaldía es dirigida por un edil adscrito a otro grupo con el que los socialistas gobernaban en coalición. En Bigastro, su alcalde ha salido recientemente de prisión bajo fianza después de estar cuatro meses entre rejas tras prevaricar durante veinticinco años en aquella localidad de la Vega Baja. La Vila, Altea, Xàbia o Dénia son otros de los nombres que están bajo sospecha tras el paso de gobiernos socialistas por sus consistorios.

Esa es la triste realidad de un socialismo valenciano que navega a la deriva, dando bandazos y palos de ciego, convencido que la mejor defensa es un buen ataque.


martes, 20 de enero de 2009

La diáspora del terror

Un nombre, Nabucodonosor, y un enclave mítico, la ciudad de Babilonia, constituyen el origen de uno de los peregrinajes hacia el exilio más importantes, analizados y reconocidos de la historia universal: La diáspora judía; que se prolongó a lo largo de las centurias hasta mediados del siglo XX, en que les fue reconocida la legitimidad para la instalación en "su" tierra prometida.

Muchos otros pueblos y étnicas se vieron forzados igualmente a desplazarse por el mapa del orbe, huyendo de guerras, matanzas, genocidios y desolación como último recurso para garantizar su supervivencia, con la firme esperanza de regresar algún día a la tierra que les vio nacer.

La historia quiso que muchos españoles tuvieran que experimentar en sus propias carnes esta situación, cuando tras la guerra fratricida de 1936 miles de hombres y mujeres se vieron obligados a exiliarse por razones políticas y económicas. Lejos de su tierra y de sus ambientes de niñez, tuvieron que esperar casi siete décadas para que al fin les devolvieran sus derechos y la nacionalidad usurpada por una guerra les fuera reconocida.

Este tipo de situaciones conforman una realidad que conocemos a través de instantáneas en blanco y negro, documentos y libros de historia, pero jamás pensaríamos que por su crudeza pudieran seguir desarrollándose en nuestra sociedad actual; en una España que se rige por una normativa de estado de derecho, inscrita en un marco constitucional que reconoce la igualdad de todos los hombres y mujeres ante la ley y, que además, consagra la voluntad popular en forma de sufragio como piedra angular de todo el sistema.

Pues bien, todavía existe un lugar en nuestro país que padece y sufre los rigores de una dictadura silenciosa a la vez que mortal, que obliga a miles de personas a escapar de su tierra en busca de una oportunidad para vivir-en el estricto sentido de la palabra-, dado que su sola existencia pende de un hilo si mantiene su residencia en su pueblo o ciudad natal.

El Foro de Ermua viene denunciando desde hace años esta terrible situación a la que se ven abocados muchos vascos que ven amenazada su integridad por la barbarie irracional del terrorismo de ETA.

Este estado de excepción nacionalista al que se ven sometidos cerca de 200.000 personas, quebranta los principios básicos de los derechos fundamentales, así como la capacidad recogida en el texto constitucional de elegir libremente la residencia, circular por el territorio nacional y volver al País Vasco o permanecer fuera de él de forma libre.

Frente a ese miedo, las coacciones y los infames chantajes la única respuesta por parte del nacionalismo que gobierna Euskadi es el silencio; la misma complicidad de siempre cuando a temas de terrorismo se refiere de un gobierno peneuvista que abusa del recurso a la valeriana para justificar su inacción.

Una situación de desamparo la de estos exiliados, que posee un argumento de peso para el ejecutivo del lehendakari Ibarretxe, pues constituyen doscientos mil votos que podrían hacer variar los resultados de los comicios vascos y cambiar el inquilino del Palacio de Ajuria Enea. Así pues mientras permanezcan sin voz ni derecho a voto, el efecto amenazante que supondrían para la hegemonía del PNV en Euskadi queda disuelto, como la separación entre los intereses de ETA y el nacionalismo, que una vez más quedan unidos por los lazos de la exclusión y la intransigencia dando aliento y soporte a la diáspora del terror.


sábado, 17 de enero de 2009

¿Hay vida después de Federico?

Cuando hablamos de la verdad y nos ponemos a reflexionar, solemos acabar diciendo que nadie se encuentra en posesión de ella. Ni siquiera el diccionario de la Real Academia Española parece ponerse de acuerdo sobre lo que es la verdad, ya que da varias definiciones sobre esa palabra.

El peligro real que encierra la verdad es aquel que ciega al individuo y le lleva a autoconvencerse de que "su" verdad es la única auténtica y válida en cualquier aspecto de la vida.

La política no es ajena a esta particular ambición que tienen algunos individuos para adueñarse de determinadas situaciones y encauzarlas de tal forma que les permitan construir un discurso que poco menos queda convertido en un salmo responsorial, que el populacho debe asentir y aceptar como vulgar rebaño.

El hecho que jamás haya estado en mi ánimo imponer una opinión a nadie, convencido de la capacidad de criterio de cada persona para granjearse una conclusión ante un asunto determinado, me lleva a condenar ciertas actitudes que considero deplorables porque critican con afán destructivo determinadas decisiones y/o actuaciones, animados por profundos intereses que les conducen a unos comportamientos más que cuestionables, y les mimetizan peligrosamente con aquello contra lo que arremeten, estableciéndose una peligrosa connivencia que la mayoría de veces resulta indecente, vergonzosa y vergonzante.

Me resulta curioso que desde determinados medios de comunicación se empleen las mismas tácticas de confusión, alarmismo y, acoso y derribo contra el principal partido de la oposición. Si estos entes reciben el nombre de La Sexta, Cuatro, Público, El Pais o Cadena Ser lo puedo entender perfectamente, porque su línea editorial siempre ha estado próxima a la izquierda, y más concretamente, al progresismo socialista.

Sin embargo, el hecho que medios informativos como El Mundo, Cadena Cope o Libertad Digital emitan juicios de valor que se muestran abiertamente contrarios a las tesis del Partido Popular me parece poco menos que escandaloso; si tenemos en cuenta que los principios que teóricamente inspiran sus redacciones se encuentran próximos al liberalismo y a la Iglesia, resultan a mi parecer aun más inquietantes ciertas manifestaciones de las personas que dirigen dichos vehículos de comunicación.

Concretamente el caso de Libertad Digital o el programa "La mañana de la Cope" poseen como denominador común al periodista Federico Jiménez Losantos, que en el desarrollo de su actividad diaria nos suele regalar alguna que otra perla incendiaria. Un ejemplo claro que en mi opinión denota esa falta de coherencia en su discurso, son las continuas y recurrentes arengas que desde la emisora realiza en apoyo de la líder de UPyD, Rosa Díez. No tengo nada en contra de esta buena mujer; es más la considero valiente en su decisión de embarcarse en una formación política de nueva creación, pero de ahí a comulgar con su ideario creo humildemente va un trecho. Rosa Díez comparte la unidad de la nación y la derrota del terrorismo de ETA por medio del estado de derecho con el Partido Popular, pero nadie debe olvidar que el verdadero "yo" de la única parlamentaria de UPyD, es progresista. Su formación defiende por ejemplo tres puntales con el que cualquier elector conservador por propios principios debe posicionarse en contra. La eutanasia, el aborto y la Educación para la Ciudadanía. UPyD lleva en su programa estos aspectos en coincidencia directa con Zapatero y el PSOE, porque no es más que otro partido del amplio abanico que posee la izquierda en nuestro país. Una izquierda más moderada y light si queremos, pero izquierda al fin y al cabo.
Ese discurso y ese programa es el que defiende Federico cada mañana en su alegato matutino en favor de Rosa Díez. Y lo hace desde las ondas hertzianas que le brinda la Conferencia Episcopal.
Pero Federico es listo; él no comenta estos puntos calientes del organigrama de UPyD. Se limita a poner en valor a la política vasca en detrimento del líder de la oposición. Una persona impuesta afirma, una persona que no ha sido capaz de ganar unas elecciones durante su mandato, se mofa de su carácter, de su forma de expresarse. Se atreve a hablar de traición a los votantes, de renuncia a los principios.
Modestamente Sr. Jimenez Losantos, ¿a quién quiere usted engañar?

Si repasamos sus comentarios, beatifica usted en cada alocución a José María Aznar como el mejor presidente de la historia de la democracia española; le apoyo en este punto, si señor.
Ahora bien, lo que no se puede hacer es utilizar la figura del ex-mandatario para arremeter contra Mariano Rajoy, porque en un ejercicio de coherencia usted debe recordar que fue Aznar quién eligió al Sr. Rajoy como sucesor, y por tanto si todo el sustento de su crítica es la supuesta imposición, el origen de todos los males según usted es José María Aznar, ¿no?
Igualmente Mariano Rajoy es culpable de no haber vencido en unas elecciones jamás. Bien. En 2004 cualquier persona que se hubiera presentado a las elecciones encabezando la candidatura del PP habría obtenido idéntico resultado, dada la situación y la manipulación mediática que usted y yo sabemos que existió.
Durante largos cuatro años el PP ha estado haciendo seguidismo de la linea argumental que tanto usted como el Sr. Ramírez, director del diario El Mundo, marcaban sobre la responsabilidad del 11-M. Craso error del Sr. Rajoy y del Partido Popular porque gracias a esa pauta de trabajo nuestra formación volvió a perder las elecciones generales de 2008. Los populares deberían haber renovado el partido hace cuatro años, porque las mismas caras de la fatídica jornada del 11-M no podían aportar nada nuevo a la formación.
Sólamente ahora el PP ha conseguido actualizar su discurso y desprenderse de los fantasmas creados por el interés de terceras personas que en su día quisieron practicar la política del ordeno y mando desde la sombra, sirviéndose de la plataforma que le otorga el universo mediático a imágen y semejanza de lo que en otro tiempo era el púlpito desde el que la jerarquía eclesiástica dominaba con sus sermones al ignorante pueblo.
Esa independencia y el hecho de volver a ocupar el espacio que perdió el PP en 2004 es el gran pecado que ha cometido Mariano Rajoy; el haberse desprendido de la actitud dogmática que imperó en estos últimos cuatro años en el partido ha sentado mal en esas esferas con avidez de protagonismo, que ven mermada su capacidad e influencia sobre un discurso que ha aprendido a disentir y caminar por sí mismo.

Las actitudes chulescas y las pataletas consiguientes de quienes braman día tras día, evidencian hasta que punto el Partido Popular ha sido capaz de desligarse de ese pasado de oscuridad, desvincularse de un modelo arcaico y atreverse a afrontar los nuevos retos de una España necesitada de un partido abierto a la sociedad, a sus problemas, a los retos del presente y del futuro que jamás deben ser condicionados por la voluntad de un medio, periódico o locutor. Porque la venida del segundo mesías queda todavía lejana y la vida seguirá después de Federico.




viernes, 16 de enero de 2009

España también apoya a Israel

Quiero unir mi voz hoy a la Asociación de Solidaridad España-Israel (ASEI), para manifestar mi respaldo a la convocatoria de la concentración que tendrá lugar el próximo domingo frente a la Embajada de Israel en Madrid para apoyar al estado hebreo y condenar el terrorismo integrista de Hamas. Porque la amenaza irracional de la violencia terrorista no distingue entre aquellos que portan cinturones de explosivos y recitan el Corán, de esos otros del tiro en la nuca o que hacen detonar un coche bomba frente a un cuartel de la guardia civil.

Las alimañas que utilizan el terror para conseguir sus fines pierden toda legitimidad moral en cualquier reivindicación que realicen.

Por ello nuestro ánimo y apoyo debe quedar manifiestamente claro y siempre en coherencia con los principios que consagra nuestra democracia. Cuando la libertad y la dignidad de las personas se ven coartadas, los mecanismos democráticos que rigen nuestro día a día deben velar por la seguridad y por hacer cumplir la ley en beneficio de nuestros ciudadanos.




MANIFIESTO POR ISRAEL Y CONTRA EL TERRORISMO DE HAMAS




Ciudadanas y ciudadanos de España:

Nos hemos movilizado hoy aquí para expresar nuestro apoyo al pueblo israelí, víctima del terrorismo de Hamas, y para exigir de una vez por todas, la paz en Oriente Medio, para todos. Y también para decirle a la sociedad española y al mundo que nada tenemos, ni los aquí presentes ni los israelíes, contra el pueblo palestino, secuestrado por el terror de una organización criminal que ha sumido a la población de Gaza en una insostenible situación de destrucción, miseria y muerte.
Todos los aquí reunidos lloramos a las víctimas de ambos bandos y responsabilizamos de la tragedia –como en su día lo hicieron el presidente palestino y el ministro de exteriores egipcio- a los terroristas de Hamas, esos que, según sus propias palabras, desean la muerte como nosotros deseamos la vida. Los mismos que en todos sus manifiestos celebran con júbilo el sacrificio de civiles, sean estos israelíes o palestinos.
Así mismo, los aquí reunidos, hombres y mujeres sin distinción de credo, raza, ideología, orientación sexual o nacionalidad, denunciamos el injusto y demagógico tratamiento informativo que nuestros medios de comunicación están dispensando a una operación militar legítima desde el punto de vista del derecho internacional, y dirigida exclusivamente contra la lacra terrorista de Hamas, verdadero impedimento para el diálogo y la paz y único responsable del sufrimiento y la opresión de los dos pueblos.
Esos medios que tildan el derecho de Israel a defenderse de “desproporcionado”, cuando lo único desproporcionado es su parcial e inaceptable ataque a un gobierno democrático que tan sólo cumple con su obligación básica de proteger a su población civil del ataque constante de una organización criminal, cuyo objetivo es la aniquilación de toda la población judía, y, en última instancia, de todo aquel que no acepte y asuma su criminal doctrina.
Quisiéramos agradecer, asimismo, a todas las organizaciones sociales presentes en la convocatoria del pasado domingo, convocadas bajo el deplorable lema Paremos el genocidio palestino, por su preocupación por el conflicto de Oriente Medio. Pero nos
gustaría transmitirles que el apoyo unívoco a una de las partes, el pueblo palestino, no ayuda a resolver este contencioso. La paz será posible cuando israelíes y palestinos acuerden conjuntamente una solución. Situar al pueblo palestino como mera víctima no favorece a la consecución de una solución justa y duradera para la región.
Necesitamos de vuestro compromiso, pero no en la exacerbación de las posturas, sino en la construcción de puentes entre ambos pueblos. De lo contrario, estaréis creando una división peligrosa para la convivencia entre judíos y musulmanes en España.
Deploramos la aberrante actitud de estos políticos que, de manera irresponsable, y persiguiendo prebendas que nada tiene que ver con el falso altruismo declarado, desfilan junto a encapuchados que exhiben impunemente armas en sus manifestaciones y hacen llamamientos al odio y la intolerancia.
Exigimos de nuestro Gobierno que garantice la libertad de expresión y la integridad física de quienes discrepamos con los supuestos “poseedores de la verdad absoluta”, y le pedimos que custodie a todos sus ciudadanos por igual y sea firme en la lucha contra el antisemitismo.
Con profundo dolor por lo que sucede en Israel y Gaza, anhelamos que se llegue rápidamente a una solución a través del diálogo.

"Shalom. Salaam”.




jueves, 15 de enero de 2009

Jorge Alarte, un blanco fácil

Se las prometía muy felices un concejal socialista de mi pueblo cuando hace unos días derrochaba altas dosis de triunfalismo y euforia ante la llegada de Pepe Blanco a tierras alicantinas. Una visita que pretendía dar un espaldarazo a la recientemente elegida secretaria general de los socialistas alicantinos, con gran despliegue de medios técnicos y humanos así como el desembarco de cargos del PSPV de diversa índole de toda la comunidad valenciana, incluído su secretario general, Jorge Alarte.

Hubo una circunstancia que me llamó poderosamente la atención del asunto, porque según comentaba el citado edil, "el salón se había quedado pequeño". Si lees el comentario así tal cual puede parecer lógico y normal que dada la afluencia de cargos y personalidades del socialismo valenciano, hubiese un lleno de "no hay billetes". Pero si conoces algo de la realidad alicantina dicha afirmación sobre la falta de espacio puede resultar poco menos que irrisoria al comprobar como el salón donde el PSPV realizó el acto posee exactamente 518 localidades.
El hecho que con el desembarco de la práctica totalidad del socialismo alicantino y valenciano no sean capaces más que de llenar un aforo limitado a algo más de quinientas personas, explica muchas cosas sobre la travesía por el desierto que este partido lleva padeciendo desde el año 1995 en que perdieron la presidencia de la Comunidad Valenciana.

En aquel acto brillaron con luz propia los discursos de crítica mordaz hacia Francisco Camps y sobre todo, hacia la alcaldesa de Alicante. Naturalmente la exaltación del ejecutivo de Zapatero tuvo también su espacio en aquella cuidada escenografía que pretendía ensalzar la unidad de criterio en un renovado PSPV, que a la vez había recibido las bendiciones de la calle Ferraz.
Y hago alusión a la premeditada parafernalia porque conociendo la realidad valenciana y los últimos movimientos de los socialistas, toda esa puesta en escena tiene mucho de tramoya y sonrisas de cartón piedra, pero la realidad que esconde la verdad es bien distinta.

Basta remontarnos al último fin de semana del verano de 2008 para comprobar que el convulso Congreso del PSPV tuvo poco de cita para tomar el té y mucho de guerra fratricida. Tanto es así que los socialistas llegaron a tener cuatro frentes abiertos de supuestas candidaturas para alzarse con la hegemonía del partido en la Comunidad. Fue necesaria la intermediación de Ferraz y del omnipresente Pepiño Blanco, que sin embargo no fue capaz de unificar a la formación y finalmente dos candidaturas presentaron sus credenciales a los militantes socialistas.

Las crónicas mediáticas afirman que venció Jorge Alarte como de hecho sucedió, pero su verdadero drama y por ende de todo el PSPV, es que no convenció. Su victoria por escaso márgen -20 votos- le confiaría un liderazgo ínfimo y débil como viene demostrando desde entonces en cada nuevo desafío que se le presenta. Su triunfo viene avalado por Madrid que apoyó decididamente su candidatura y es hoy por hoy el único garante de su continuidad.

Hoy la prensa recoge la peor noticia con la que se podía despertar el PSPV -o al menos ese 50% que apoyó a Alarte en aquel congreso-: La ruptura de relaciones entre Pepe Blanco y el propio Alarte. Un auténtico machetazo a esa relación idílica que nos vendían hasta hace pocos días aquí en Alicante.

Y la razón es bien sencilla: La postura frente al trasvase del Tajo-Segura.

El tema del agua ha sido uno de los principales lastres para los socialistas de la Comunidad Valenciana en este década. Su criterio tan variable como una veleta les ha llevado a perder el favor de la ciudadanía ante la ausencia de un proyecto sólido y definido sobre un asunto tan importante para nuestra tierra.

El PSPV pasó de apoyar los trasvases -el del Ebro incluído- a rechazarlos de plano por las exigencias de Cataluña y de un Zapatero necesitado de sus socios nacionalistas para gobernar, para volver a replantearse su utilidad ahora a la vista que su posición no obtiene réditos políticos. La inexistencia de un proyecto definido en el PSOE a propósito del principio de solidaridad interregional para el tema del agua, ha llevado a sus barones territoriales a arrogarse para sí mismos los derechos sobre ese bien universal negando los de los demás.

La actitud clara, valiente y decidida del Partido Popular en esta materia ha arrinconado al socialismo valenciano y lo ha obligado a posicionarse abiertamente. Naturalmente nadie puede mantener una postura irracional para siempre porque además de haberse demostrado fehacientemente la imposibilidad del planteamiento, los cargos del PSPV saben perfectamente que de seguir en esa tesitura sus posibilidades de recuperar el poder en la Comunidad llegarían en el momento en que las ranas criasen pelo.

Ha sido pues Jorge Alarte quién se ha plantado ante Ferraz y le ha dicho un rotundo no a la fecha de caducidad con que desde el socialismo de Castilla La Mancha se pretentía finiquitar el trasvase del Tajo-Segura del que depende gran parte de la economía de la Vega Baja alicantina y murciana. Todo ello frente a las tesis de Pepiño Blanco y Mª Teresa Fernández de la Vega, que han antepuesto los intereses de un presidente regional de su partido al del conjunto de los ciudadanos.

Bienvenido sea ese cambio de actitud y de maneras de los socialistas valencianos ya que nunca es tarde si la dicha es buena; aunque conociendo las artimañas y potajes que se cuecen en la maquiavélica mente del vicesecretario de organización socialista, no sería de extrañar que el débil liderazgo de Jorge Alarte viera mermada su capacidad de maniobra convirtiéndose así en un blanco fácil; para acabar transformado en un trofeo más de caza de los muchos que coronan el despacho de Pepiño.