sábado, 7 de marzo de 2009

Aquí reside la esperanza.

Desde que hace tres años decidiera embarcarme en este mundo del blog he respetado todas las opiniones que las personas que tienen a bien leer mis entradas dejan escritas. En todo este tiempo han habido pareceres y argumentaciones para todos los gustos, unas muy trabajadas y coherentes, otras menos elaboradas y sencillas, algunas para olvidar... pero de entre todas creo que ha existido una que merece especial mención.
Se trata de un Anónimo que comentó la entrada sobre "El fantasma del Felipismo" y dada la importancia que a mi modo de ver trata en su alocución he creído conveniente reproducirla y comentarla. Os la adjunto para todos aquellos que no hayais tenido la oportunidad de leerla:

Desde luego que quien no tiemble ante esta España gobernada por estos mantequillas blandas de argumentos definitivos, expertos en afirmar lo que es obvio y orgullosos de su finura política, ¡viva el carisma!..... pero colándonoslas dobladas, sin explicaciones, y con una arrogancia que no entiende de esquemas mentales. Pero para unos, otros, y no conozco aun gobierno en España que no haya terminado justificándose olvidándose que es muy difícil hablar con la boca llena, y el plato con la tajada delante. Porque en este país el único programa político que tienen los dos grandes partidos es el exterminio del adversario: quien no esta conmigo, incluso quien no está con nsdie, está contra mí. Y en medio, todos nosotros. Con González entraron a saco los buitres de la oposición con maneras propias de los bajos fondos jugando a la degollina fácil, y unos años más tarde sufrieron esa misma jugada estos mismos en sus propias carnes morenas. En un lugar donde no hace falta programa político sino esperar el momento en el que el contricante se degüelle, no podemos esperar mas que todo esto se vaya a tomar por culo y nos entierren a todos bajo una gran lápida: aqui yacen.

Una extraordinaria disertación sobre la concepción de la política en España que poseen algunos.
La política como ese "oscuro objeto de deseo" ha sido siempre foco primordial en la atención del hombre. Ya en la época clásica, Aristóteles dijo que "el hombre es un animal político" porque es la única especie zoológica que nace con tendencia y capacidad para organizarse en comunidades sociales.
La historia deformó la visión helénica de la ciencia política para servir a la sociedad. Un curioso símil que planteaba el filósofo era el de las abejas y las hormigas pues organizaban sus comunidades mejor que los hombres porque obedecen a un impulso biológico: todos los animalitos trabajan para el bien común y cada uno cumple una función, sin usurpar las ajenas ni esperar recompensas especiales por su trabajo. Aristóteles concluía que si los humanos tuvieran algo de esos insectos no harían falta leyes, partidos políticos, diputados, presidentes...

Sin embargo la experiencia de vida, el transcurrir temporal y una cualidad intrínseca que va estrechamente unida a la especie humana nos ponen de manifiesto que esta concepción ideal de la política, se antoja tan utópica como aquellos románticos del socialismo del siglo XIX.

España siempre ha sido la nota discordante con respecto a la trayectoria que seguían el resto de protoestados, naciones y/o potencias. Nuestra característica más sobresaliente tras el breve lapso del siglo XVI, ha sido siempre la de navegar cual rémoras detrás de aquel que llevaba la bandera hegemónica del orbe.
Unas veces nuestro país llegaba tarde a todo aquello que otros ya llevaban disfrutando décadas e incluso siglos, en otras ocasiones fuimos laboratorio de ensayo de regímenes, sistemas o conflictos que posteriormente eran extrapolados al resto del continente.
Naturalmente en un país con estas peculiaridades la clase política iba en perfecta consonancia con el contexto socio-político.

Así en España abarcamos todo el abanico de posibilidades en tiempos pretéritos; desde la más férrea monarquía de inamovibles criterios ejemplificada en la figura de Fernando VII -que a pesar de todo no estuvo exenta de aperturismos interesados, claro está-, pasando por la "lolailo èpoque" de Isabel II donde eran más relevantes para la nación española los líos de colchón y enaguas de la soberana, que las leyes y debates que tenían sobre la mesa sus señorías de tinte moderado o progresista. De igual manera pudimos atravesar el lapso republicano que derivó en una nueva monarquía, que restauró el caciquismo más cerril finiquitando toda posibilidad de democratización real con la instauración de una dictadura, para de la misma manera finalizar su andadura en una nueva república; demostrando aquel principio presocrático que la materia ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma.

Dicha transformación no está exenta de incidentes como de hecho puso de manifiesto la guerra civil española. Las dos Españas enfrentadas en la búsqueda de un modelo de convivencia que no habían logrado hallar en dos siglos de existencia.

Sólo la concordia, el entendimiento y la voluntad de compromiso para con el futuro de los hombres y mujeres que conforman la unidad de la nación pudieron obrar el milagro, que en 1978 nos confirió la Carta Magna que hoy nos rige y gobierna.


Y hoy treinta años después ¿que?
La Constitución debe ser la luz y guía del estado democrático que nos ampara, ofrece derechos y nos demanda obligaciones. La clase política debería dar ejemplo y situarse por encima muchas veces de las cuestiones triviales que por sus encendidas diatribas acaban convirtiéndose en tribales a la luz de los primitivos planteamientos que se llegan a escuchar.

La perfección es cosa de divinidades antiguas y modernas, pero a nuestros representantes se les debería poder exigir un mínimo de corrección, de formación, y por supuesto, de trabajo. Para ello es al fin y al cabo para lo que los ciudadanos depositamos nuestra papeleta en cada cita electoral.
Nuestra democracia es joven y, si se me permite inexperta, no por capricho de esas divinidades que se aburren y se encaprichan, sinó porque hasta ahora nuestra clase política ha tenido que reciclarse y en el mejor de los casos aprender desde cero en esto de las libertades y los principios dada la escasa tradición democrática de nuestro país.

Yo no me resigno a asistir a la degradación de los estamentos políticos de mi país, porque es ahora cuando las nuevas generaciones debemos dotar al ejercicio de la política de esa savia nueva que ha nacido, crecido y aprendido en democracia. Nosotros conocemos todos aquellos valores que hacen grandes a naciones de larga tradición parlamentaria, y es ahora el momento de ir poco a poco enriqueciendo y corrigiendo con nuestra experiencia de vida todos aquellos aspectos que podamos considerar caducos o agotados. La regeneración es la garantía de permanencia y de mejora en la vida y a ello dedicaremos nuestros esfuerzos desde nuestras humildes posibilidades. El presente y el futuro dependen de nosotros y nuestra voluntad constructiva.

Aquí reside la esperanza.

martes, 3 de marzo de 2009

El fantasma del "Felipismo"

El próximo mes de octubre se cumplirán veintisiete años desde que el PSOE alcanzara su primera e histórica victoria en las urnas tras la transición. La España de hoy debe mirarse en el espejo de aquel hito para recordar los catorce años de Felipe González al frente del gobierno de la nación y sopesar el balance final de su gestión, para comprender algo mejor de lo que -a la vista de la situación actual en nuestro país- nos pueden deparar los meses y años venideros con los socialistas en el poder.

En 1982, el programa electoral del nuevo Gobierno podía tener aspectos imposibles de cumplir, como era la creación a corto plazo de 800.000 puestos de trabajo, pero estaba rodeado de una mística que hacía pensar que todos los problemas se solucionarían de forma inmediata. González logró un nivel de aceptación popular de 7.5 sobre 10, lo que era no sólo muy superior al de cualquier otro gobernante europeo sinó que, además, por vez primera y única, superaba a la cota que entonces tenía el propio Rey.

Pero la realidad se fue tornando más oscura conforme fueron trascurriendo los años. Déficit, corrupción, saqueo de las arcas públicas, terrorismo de Estado, dimisiones a tuti plen, ministros y altos cargos socialistas desfilando por las prisiones españolas haciendo célebres los nombres de Alcalá Meco y Herrera de la Mancha...
En febrero de 1994 cuando se cumplían 12 años de la llegada del PSOE al gobierno, la tasa de desempleados alcanzaba la cifra más alta de la historia de nuestro país. Según el INE el paro fue del 24,5% de la Población Activa en el primer trimestre, acercándose mucho al 24,9% alcanzado por EEUU en el año 1933 que fue el de mayor paro de la "Gran Depresión del 29".

Un año antes los españoles permanecían absortos, incapaces de reaccionar ante la grave situación que atravesaban, volviendo a confiar en el PSOE para dirigir el gobierno. Una situación viciada de raíz pues desde el mismo momento de alcanzar la victoria tenía fecha de caducidad ante el desmoronamiento de las estructuras de propaganda del régimen socialista que no se sostenían por la constante salida a la luz pública de los escándalos y desmanes de los dirigentes del partido del puño y la rosa.

Hoy, España vuelve a estar gobernada por el PSOE. En 2004 un líder carismático supo ganarse la confianza de los españoles a través de buenas palabras, de una campaña de marketing agresiva que conectó desde el principio con la nueva masa de votantes menores de veinticinco años, ofreciendo frescura, proximidad, cercanía y renovación con un discurso tan utópico como las promesas felipistas de los 800.000 empleos, pero eficaz de cara a la cita electoral.
Zapatero logró encandilar a la sociedad española durante unos pocos años; los mismos en que tardó en desmoronarse el castillo de naipes cimentado con la herencia de la extraordinaria política económica del gobierno precedente de signo popular.

Como ocurrió en 1993 la sociedad volvió a confiar en los socialistas a pesar de los problemas estructurales que amenazaban a España porque aquellos que alertaban de una terrible situación a corto plazo eran "los antipatriotas, los enemigos del progreso y la prosperidad, los cenizos"; una vez más el PSOE recuperaba el recurrente y rentable discurso del "que viene la derecha" con la demagógica metáfora del Dóberman.
En la España de hoy como en la de entonces, los medios afines al Gobierno mitigaban en sus editoriales e informaciones los efectos de la crisis económica; en 1994, TVE era el único organismo al servicio del Régimen como prototipo de "Televisión de partido". Hoy día son numerosos los medios en pugna por colgarse galones de oro al servicio del progresismo, lo que lleva a una escalada imparable en el sectarismo que profesan.
La maquinaria propagandística no conoce límites a la hora de sacrificar aquello que sea preciso para alcanzar sus últimos objetivos; el fin sí justifica los medios para los líderes socialistas actuales.
El paro vuelve a atenazar la supervivencia de millones de personas en España. Hoy como en aquel aciago año 1994 conocemos que la cifra de parados se sitúa en los 3,5 millones. Cerca de un millón y medio de familias tienen a todos sus miembros en paro y la tragedia nacional que se avecina anuncia con superar la barrera psicólogica del 20% de parados a finales del presente año.
La única diferencia con respecto a la retrospectiva de los 90, es que dos años después de la cita electoral, Felipe González tuvo que convocar elecciones para intentar sacar al país del abismo. Una postura responsable.
Zapatero ya ha anunciado que agotará la legislatura. El futuro de miles de familias no le importa lo más mínimo, dado que su apego al sillón y la posibilidad de perderlo es lo único que le quita el sueño, ya que por lo demás duerme estupendamente.

sábado, 28 de febrero de 2009

Bodas de sangre, banquete de éxito.

Normalmente suelo tratar en mi blog asuntos relacionados con los temas políticos con los que por circunstancias de la vida he sentido de cerca desde bien pequeño. Hoy sin embargo la ocasión merecía un humilde comentario para manifestar mi satisfacción, emoción y por supuesto gratitud al haber sido partícipe de un proyecto de éxito como Bodas de sangre.

En primer lugar, quiero darle las gracias desde aquí a Modesto Martínez por la confianza que depositó en nosotros; principalmente en aquellas personas que teníamos poca o nula experiencia en el tema de la interpretación teatral. El hecho que alguien confíe en tí para desempeñar un papel en una obra de tanta responsabilidad cuyo autor es Federico García Lorca, te plantea un reto y te insufla unas buenas dosis de confianza y autoestima que en los tiempos que corren siempre son de agradecer.
El hecho que en este montaje coincidiéramos personas más novatas con otras de sobrada experiencia entre bambalinas, le ha dado ese toque especial y único porque la espontaneidad de unos era complementada por el desparpajo y tablas de los más veteranos. Creo que hablo en nombre de todos mis compañeros cuando afirmo que ha sido un orgullo compartir todos estos meses de buenos e inolvidables momentos con personas tan relevantes en el mundo de la escena santjoanera como Pilar Martínez, Mª del Mar Rodríguez, Adela Ferrándiz, Vero Martínez o Noé Vicente. Sin lugar a dudas su didactismo para con los demás complementario al del director, ha constituído uno de los puntales básicos del éxito del que disfrutamos ayer.

Considerando que se trata de una obra amateur, donde de las 16 personas que interveníamos el 50% jamás se habían subido a un escenario, los resultados desbordaron todas las expectativas. La Casa de Cultura quedó pequeña para albergar el ingente número de personas que acudieron al estreno. La totalidad de las butacas del salón de actos fueron ocupadas, mientras en el hall quedaban alrededor de 150 personas sin tener la oportunidad de bajar al salón ante la inexistencia de más plazas disponibles. Según las estimaciones de los propios conserjes si la sala hubiera tenido una capacidad de 750 personas se habría llenado por completo. Imaginaros lo que supone conocer esos datos de asistencia y aceptación por parte del público; una inyección de entusiasmo y de satisfacción por el trabajo bien hecho. Ello nos animó ya desde el momento que conocimos el elevado número de personas que habían quedado sin poder entrar a la función, a planear una segunda representación en nuestro pueblo para dar la posibilidad a todos los santjoaners de sentir, soñar y en definitiva, disfrutar de una actividad que despierta gran expectación en nuestro municipio y que evidencia como todavía siguen vigentes esos valores de premio al esfuerzo, dedicación y entrega.
Dicen los mentideros que la misma Melpómene -espectadora de excepción en todas y cada una de las representaciones que se llevan a cabo- estaba emocionada ayer al comprobar como su legado permanecía en buenas manos. ;)

En último lugar, particularmente yo al márgen de los impagables momentos que me he llevado en estos meses, días, horas, atesoro una extraordinaria experiencia de convivencia, muchas amistades de presente y creo que de futuro, y la sensación de tener "ganas de más". Y eso es bueno. Como sé positivamente que esto seguirá por ese lado me siento tranquilo dado que tengo la confianza de que esto no ha sido un adiós de la mayoría que hemos vivido jornadas maratonianas de ensayos, de vivencias, de conversaciones, pero sobre todo risas y buen rollito. Hablando de retos presentes y futuros (a corto plazo, eso sí) -siempre hipotéticamente a la espera de como resultara el estreno de ayer y la respuesta del público que siempre es el soberano-, le planteaba a una buena amiga una de esas frases que una vez me dijo alguien y se me quedó grabada a sangre y fuego por lo que intento repetirmela ante cualquier reto que se me plantee. Constituye la auténtica esencia del sueño americano, encarnando ese afán de superación de barreras y dificultades, perfectamente materializado en ese sueño que una vez tuviera Martin Luther King: "Tú podrás hacer lo que quieras, sólo existe un problema, tú mismo".

Visto lo visto, ahora y en el futuro, ¡¡¡lo haremos!!!

jueves, 26 de febrero de 2009

Elche, patrimonio de la corrupción socialista

Mientras los medios del gran emporio sumiso al progresismo patrio se dedican a intoxicar a la opinión pública con filtraciones, supuestas tramas e imputaciones gratuítas como la del vicesecretario de comunicación popular Esteban González Pons, que nos ofreció ayer una estampa insólita, ya que el propio juez instructor de la causa abierta contra el principal partido de la oposición, Baltasar Garzón, debía salir a desmentir la información del diario El País, en un nuevo episodio que cuenta con la aquiescencia de la Fiscalía Anticorrupción que cada día que pasa -filtración interesada mediante- aspira a dejar en pañales la célebre caza de brujas norteamericana de los años 50 del siglo pasado, o incluso los juicios sumarísimos del Franquismo.

Esta estrategia magistralmente diseñada cumple a la perfección sus objetivos prioritarios de distracción de la atención de la ciudadanía de manera que ésta olvide la situación de emergencia nacional en la que nos hallamos sumidos a causa de la escalada imparable del paro.
Miles de valencianos dejarán de percibir el próximo lunes 2 de marzo el subsidio de desempleo al cumplirse el plazo desde que perdieron su puesto de trabajo. Otros muchos son ya los que dejaron de cobrar ese tipo de ayudas por lo que se han visto obligados -ante la imposibilidad de encontrar un trabajo- a recurrir a los comedores sociales y hacer cola en los centros que los últimos días de cada mes reparten alimentos de primera necesidad para los que se hallan en una situación que roza la indigencia.
Eso sí, la Fiscalía Anticorrupción interroga al sastre que le hace los trajes a medida al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no encuentra indicios de delito al presentar éste además de su propio testimonio, las facturas pagadas por el propio dirigente popular o su señora, y sin embargo quince días después a la toma de declaración, aparece una información a cinco columnas en el diario El País escampado la posibilidad de que unos trajes del president fueran regalados por "terceros", apuntando al final del artículo y en letra mucho más discreta: "Estos indicios no constituyen una prueba concluyente que pudiera implicar a Francisco Camps". La intencionalidad parece clara, ¿verdad? Miente, que algo queda.

Mientras desde los órganos de Justicia competentes para velar en que se hagan cumplir los principios del Estado de derecho y mantener una actitud vigilante en la praxis de los políticos, se mantiene una posición de obcecamiento sectario, dirigido y amparado por el propio Gobierno -y a los hechos y cacerías me remito-, salta la liebre en la provincia de Alicante.
Una liebre que parece haberse vuelto contra quienes pretendían ofrecerla como vulgar trofeo de montería, ya que en los últimos tiempos la corrupción, la malversación de caudales o la prevaricación han salpicado diversos consistorios socialistas del mapa de la millor terreta del mon. Sonados fueron los casos de Catral, San Fulgencio o Bigastro que no dejaron títere con cabeza en las juntas de gobierno municipales del puño y la rosa, testimoniando el buen uso del principio de distribución igualitario de la riqueza que hicieron sus miembros; repartiéndose el pastel en forma de comisiones o metiendo mano a la caja de caudales de sus respectivos ayuntamientos. Todo un ejemplo que haría enorgullecerse al propio Marx si levantara la cabeza.

La importancia de los referidos asuntos se vuelve relativa al conocerse esta semana un caso que amenaza con convertir a la ciudad doblemente patrimonio de la Humanidad en el centro de todas las corruptelas municipales. Elche, tercera ciudad en importancia de la Comunidad Valenciana, gobernada por el PSOE desde los tiempos de la transición ha saltado a la palestra informativa provincial; el motivo no es otro que el hecho que su alcalde Alejandro Soler -a la postre vicesecretario del PSPV-, empleó supuestamente fondos municipales en la promoción de su candidatura a la Alcaldía en mayo de 2007, según consta en la contabilidad del Ayuntamiento ilicitano. Pese a que se trata de inserciones relacionadas con el PSOE y su campaña electoral, fueron costeadas supuestamente por el Ayuntamiento que preside Soler -en aquel momento al frente del departamento de Hacienda-, junto con otra de publicidad institucional. Según consta en la citada documentación, se trata de siete campañas publicadas entre octubre de 2006 y mayo de 2007, por un importe superior a los 15.700 euros.

La primera de las campañas, publicada el 30 de octubre de 2006, consta de cuatro páginas con diversas informaciones y reportajes sobre la proclamación de Alejandro Soler como candidato a la Alcaldía. En aquel momento, Soler era concejal de Hacienda, y el alcalde era el ex presidente del PSPV, Diego Macià.
Aunque se trató de un acto de partido, la publicación de la campaña corrió a cargo de las arcas municipales. Según consta en las órdenes de pago, el Consistorio desembolsó supuestamente 3.000 euros por el concepto de «4 páginas proclamación Alejandro Soler candidato Alcaldía».
La operación se repitió en febrero de 2007. En esa ocasión, el acontecimiento publicitado fue la asamblea del PSOE de Elche en la que los militantes eligieron la candidatura al Ayuntamiento de su partido.
Según los pagos ordenados por el Consistorio, reflejados en la citada documentación, el Ayuntamiento desembolsó 2.320 euros por el concepto «Especial asamblea 050207». En la edición del 5 de febrero de 2007 del citado medio gratuito se publicaban dos páginas sobre la elección de la candidatura, incluida una con las fotografías todos los integrantes de la lista.
La siguiente inserción aparece en marzo de 2007. En esas fechas se celebró, como cada año, el certamen Modacalzado. El medio gratuito contratado por el Ayuntamiento publicó el 27 de marzo cuatro páginas relativas al evento. Junto a la información propia del certamen, volvía a promocionarse la candidatura de Soler.

La práctica de sufragar supuestamente con fondos municipales inserciones de publicidad y reportajes relativos a la campaña socialista en Elche se mantuvo hasta las mismas elecciones. Si bien en abril no constan pagos por inserciones de este tipo, el Ayuntamiento volvió a sufragar supuestamente publicaciones relacionadas con el PSOE en mayo, a escasos días de las elecciones municipales en las que Soler se convirtió en alcalde.
El esquema se repitió un día después, el 23 de mayo, aunque con el barrio de Altabix como protagonista. Por otros 2.320 euros, el Ayuntamiento costeó supuestamente la publicación de «2 páginas Especial Barrio Altabix». El contenido: otro balance de las actuaciones llevadas a cabo por el PSOE, y más promesas electorales.
La última inserción se publicó al día siguiente, el 24 de mayo. En esta ocasión, el concepto era «Especial Barrio El Pla», y el importe, de nuevo, 2.320 euros. Como en las anteriores inserciones, se publicaron dos páginas con balance de legislatura y promesas para la siguiente.

«Un error administrativo», esa es la explicación que ofreció un portavoz del equipo de gobierno socialista de Elche ante tales hechos. A pesar de las disculpas y las estériles justificaciones, lo cierto es que el hoy alcalde tenía que estar necesariamente al corriente, ya que autorizó los pagos en su calidad de edil de Hacienda; unas restribuciones que sí se hicieron efectivas. Visto lo visto, no iría del todo desencaminado el portávoz municipal con el supuesto error; de hecho lo fue, pero todo parece indicar que falló el encargado de camuflar esas partidas en otros menesteres para que no se notara la supuesta financiación ilegal del PSOE ilicitano.

Naturalmente todas las miradas se han vuelto hacia la sede del PSPV en Blanquerías, y preguntado a su secretario general Jorge Alarte, su respuesta ha sido bastante chocante: «Si todo lo que dijeran los diarios lo diera por hecho, imagínese. Cosas más graves se oyen». El PSPV lleva semanas señalando con el dedo acusador al gobierno valenciano y en especial a Francisco Camps, parapetados tras las informaciones con las que desde los medios afines a su partido se intenta bombardear al Consell. Curiosamente -que se sepa-, Alarte sólo tiene información de las acusaciones contra el presidente valenciano por los medios de comunicación. Imperdonable contradicción.

Casualmente y ya que hablamos de declaraciones y opiniones de destacados representantes del socialismo valenciano no quería dejar pasar la oportunidad de dar cabida también en alguno de mis artículos al parecer de Jaime Albero, concejal de cultura y juventud de Sant Joan d´Alacant que parece tener mucho tiempo libre para mantener una frenética actividad en blogs y foros lanzando incendiarias consignas -con un lenguaje más cercano al guerracivilismo que otra cosa- contra todo lo que pueda ser sospechoso de simpatizar con el Partido Popular.
Curiosamente he hallado en una de sus entradas de su blog esta chocante loa sobre el que puede convertirse en el alcalde más famoso de España y no precisamente por su buen hacer.

"Jorge Alarte consigue así que la ya extinta plataforma Socialismo yCiudadanía, que acogía a los partidarios de la Secretaria de Organización delPSOE, Leire Pajín, se quede contenta al colocar a dos de sus puntales en puestosde alta responsabilidad. Tanto Ana Barceló como Alejandro Soler, alcaldesa deSax y alcalde de Elche respectivamente, han sido dos de los pilares en los quese ha sustentado la mayoría del 51% que hizo que Alarte se hiciera hace mes ymedio con la Secretaría General del PSPV."

Leyendo el comentario y la defensa del primer edil ilicitano que hace el Sr. Albero deberíamos plantearnos seriamente el preguntarle si conoce algo sobre el asunto de los fondos derivados desde el consistorio a un medio de prensa para sufragar la campaña de autobombo socialista.
Como publicista alguna opinión le merecerá al respecto, ¿verdad?

martes, 24 de febrero de 2009

La ocasión la pintan calva

Históricamente en todas y cada una de las sociedades han existido tres fuerzas o pilares que han mantenido una dificil coexistencia dado que el objetivo último de todos ellos era monopolizar los mecanismos de poder.
La monarquía/gobierno, la Iglesia y el Ejército desarrollaron en el pasado toda su influencia e invirtieron su tiempo en desarrollar estrategias que los aproximaran a dirigir las riendas de los estados, para servirse de los resortes de poder y ver así satisfechos sus intereses.

En España y tras un convulso siglo XIX y XX donde había sido el Ejército el responsable de los cambios bruscos de las estructuras estatales, la Constitución de 1978 fraguó nuevos tiempos amparados en el consenso y la reconciliación nacional a la que jamás se había brindado la oportunidad como medida real para resolver los graves problemas que sufría nuestro país.
Hoy tres décadas después podemos decir que los otrora poderes fácticos se encuentran en horas bajas y su lugar lo han ocupado otros estamentos menos institucionalizados pero que llegan a ser más efectivos que los anteriores.
Para muestra tenemos la que fue noticia de ayer: La dimisión del ministro de Justicia, Mariano Fernánez Bermejo.
El poder PRISA posee desde ayer la cabeza del ya ex-ministro en su vitrina personal de trofeos. Ni la oposición en bloque demandando la dimisión, ni el escándalo de la cacería conjunta con Garzón, ni la huelga de jueces, ninguno de estos argumentos fue lo suficientemente sólido como para precipitar el cese del ministro. Únicamente la actuación estelar del rotativo fetiche del emporio del difunto Polanco pudo obrar el milagro con la noticia que Bermejo no tenía licencia de caza en Andalucía.
Pero a nadie se le debe escapar que ni antes ni ahora jamás se ha dado la circunstancia que los poderes actuaran por sí mismos. Nunca se dio una conspiración sin que al menos dos de los estamentos estuvieran deacuerdo en llevarlo a cabo. ¿Alguien puede pensar que Zapatero no tenía constancia de las informaciones que desde El País se filtrarían sobre las condiciones en que realizó la montería el ex-ministro? es más, me atrevo a decir ¿publica este medio alguna información sin que previamente supere los "controles de calidad" de la calle Ferraz? La duda ofende.

En este cúmulo de casualidades que conforme se van conociendo más datos se tornan en causalidades, resulta bastante sospechoso que la dimisión se haga efectiva el mismo día que Zapatero acudía a una entrevista en A-3 donde el tema principal iba a ser la omnipresente crisis económica.
Y sin olvidar los comicios autonómicos en Galicia y Euskadi... la ocasión la pintan calva.