lunes, 18 de julio de 2011

Silbos en el viento

La prensa de un día como hoy de 1936 amanecía así. España se enfrentaba a su destino en unas jornadas que desgarrarían la piel de toro hasta convertirla en desdichados jirones agrupados en las "dos Españas".


Pocos aventuraban entonces el triunfo de aquel golpe que amenazaba a la joven República. Los fracasos de la denominada "Sanjurjada" y la "Revolución de octubre de 1934", presagiaban un nuevo aldabonazo fallido, que al igual que en las ocasiones precedentes demostrarían la fortaleza del sistema republicano.


Nada más lejos de la realidad, porque lo cierto es que cuando los españoles respiraban tranquilos a tenor de los titulares de prensa, el mapa ya se hallaba dividido en los dos colores que marcarían el devenir de la nación. Y en efecto el golpe fracasó, pero triunfó la guerra.

Tres largos años que marcaron a toda una generación que todavía hoy se estremece al recordar lo acontecido durante aquellos meses y días que se hicieron eternos.


Hoy 75 años después volvemos a echar la mirada atrás; con mirada tranquila y sosegada en lo que debería ser un ejercicio de reflexión personal, en el que cada uno, lejos de atender a las teorías revisionistas que desde uno y otro lado -respondiendo a intereses particulares y casi nunca objetivos- se nos han trasladado con muy diferente motivación, cabría que nos esforzáramos por hacer autocrítica de nuestra historia. Esa que para muchos es tristemente la gran desconocida, porque jamás nos hemos preocupado de ponerla en valor, ni otorgarle el lugar de privilegio que por derecho le corresponde.


Un día como hoy, no puede ni debe pasar desapercibido para la gran mayoría, porque en esencia resume perfectamente todo aquello que puede llegar a ocurrir cuando se pierde el respeto y triunfa la apatía hacia esos valores comunes que deben servir como puentes de unión y nunca de división. Porque sólo la pérdida de esa conciencia colectiva de ser y sentirse nación puede llegar a abocarnos a repetir actitudes pretéritas que son motivo de vergüenza e indecencia.

La "gran guerra española" imprimió carácter y dejó una huella imborrable en el corazón de este país. Causa escalofríos sólamente retener en nuestra memoria la cifra de las 500.000 personas que perdieron sus vidas durante la contienda.


Nos corresponde a nosotros honrar su memoria y mantener vivo el recuerdo de aquel sacrificio común; porque no podemos permitirnos el lujo de relegar aquellas voces a meros silbos en el viento.

martes, 12 de julio de 2011

Nosotros no somos como ellos

Llegaba el día; el momento que nadie hubiera esperado jamás se aproximaba. Un día como hoy de 1997 a las 15:59 horas de la tarde, los españoles conteníamos la respiración, intentando parar el tiempo y frenar lo que parecía inevitable.
De nuevo la banda más sanguinaria que haya conocido esta tierra volvía a utilizar sus armas. El terrorismo en estado puro. ETA extorsionaba al estado español con el secuestro de un concejal del Partido Popular en Ermua, del que de antemano ya se sabía cual sería su dramático desenlace.
Una llamada de Egin, el escaparate mediático de los terroristas, transmitía los términos del chantaje: Todos los presos de ETA debían ser reagrupados en cárceles del País Vasco en un plazo de 48 horas, o matarían a Miguel Ángel Blanco. Algo impensable e imposible.

En la mente de todos se hallaba el todavía reciente y espeluznante recuerdo de los 532 días de tortura y cautiverio inhumano al que los terroristas habían sometido a José Antonio Ortega Lara, liberado diez días antes, el 1 de julio, por la Guardia Civil en una fulminante operación.
Así los perros rabiosos de ETA Irantzu Gallastegi Sodupe, Amaya, Francisco Javier García Gaztelu, Txapote, y José Luis Geresta Mujica, Oker, respondieron con el sadismo y la crueldad que sólo se adquieren después de haber asesinado a cerca de 1.000 personas. Miguel Ángel fue su presa.

La reacción de todos los españoles no se hizo esperar. Derechas, izquierdas, nacionalismos y apolíticos, todos se echaron a las calles e inundaron las vías y plazas de las principales ciudades españolas con una sola voz, pidiendo alto y claro libertad para Miguel Ángel. Nunca antes España había visto mayor manifestación pública de unidad nacional. Nadie consiguió unirnos a todos para conseguir un fin común. Aquellas 48 horas pusieron de manifiesto que todos nos sentímos rehenes de los terroristas, prisioneros de la sinrazón y esclavos de un esquizofrénico ideario que no debía, ni podía tener cabida por mas tiempo en la sociedad española. Algunos confiaron que la fuerza de aquellas voces juntas, haría recapacitar al entorno abertzale haciéndole ver la brutalidad de su amenaza, lo que le llevaría a desistir de su vil propósito. Los más escépticos con la realidad etarra salieron de dudas cuando venció el plazo quimérico otorgado por los terroristas. Unos cazadores encontraron a Miguel Ángel, tumbado boca abajo y con las manos atadas por delante, inconsciente aunque con un hilo de vida que se apagó definitivamente horas más tarde en un hospital de San Sebastián.
La noticia cercenó la voz a las millones de personas que clamaban por la libertad. La rabia y el dolor hicieron enmudecer al país.
Sin embargo, aquel clamor lejos de apagarse resurgió con mayor ímpetu y dio lugar al espíritu de Ermua, donde la libertad y la dignidad se convirtieron en himno y bandera verbalizados en un ¡¡Basta ya!! contra la barbarie etarra.

Ello significó el fin del miedo y el nacimiento de un movimiento cívico de libertad que inspiró la política antiterrorista más eficaz conseguida hasta ahora contra ETA.
Era el anuncio que la sociedad española daba a los terroristas, porque la democracia iría a por ellos para perseguir con toda la fuerza de la Ley la derrota de los asesinos.
Para el recuerdo quedan ya aquellas palabras del que probablemente fuera el mejor ministro del Interior que ha conocido este país, Jaime Mayor Oreja, y que viene a reconocer la valentía del pueblo español y el convencimiento en el uso de los mecanismos que otorga el estado de derecho para la derrota definitiva del terrorismo: "Debéis sentiros orgullosos de no utilizar la violencia contra ETA, sólo la fuerza de la justicia; porque nosotros no somos como ellos".

jueves, 7 de julio de 2011

La cuna del socialismo extremo.

Hoy es un día para la esperanza y el futuro, porque después de treinta años los extremeños conocerán lo que es la alternancia en el gobierno de su comunidad autónoma. Así José Antonio Monago será investido presidente de la Junta regional, merced a la oportunidad que le brindaron, primero los ciudadanos con su apoyo mayoritario el pasado 22 de mayo y, después la coalición de Izquierda Unida respetando la decisión que los extremeños tomaron en las urnas.
Hoy es un día histórico que dará paso a una gran responsabilidad para los populares, la de gobernar para todos y convertirse en los verdaderos artífices del cambio para Extremadura, porque como ahora veremos resulta cuestión de emergencia regional.


Todavía hoy resulta estremecedor acudir a las hemerotecas y contemplar el relato de algunos de los viajes de Alfonso XIII en el contexto de la España primoriverista; y uno especialmente, el de las Hurdes. Una visita que sin lugar a dudas marcaría al monarca, al comprobar in situ que los lugareños eran tan pobres que no tenían ni dinero para enterrar a sus muertos y se veían obligados a tirarlos al río.

Casi 90 años después de aquella histórica visita, echamos la vista atrás para comprobar el lento desarrollo del vasto territorio que hoy conocemos como Extremadura.

"La tierra de afuera", que etimológicamente significaría su denominación -que se explicaría por ser durante la reconquista la confluencia fronteriza de los tres reinos (León, Portugal y Castilla) frente al Islam-, ha sido durante el presente siglo la gran olvidada de entre todas las regiones españolas.
Y todo ello considerando además que el desarrollo de la nación española no ha sido ni mucho menos uniforme, resulta más insultante en el caso de Extremadura.

Políticamente Extremadura ha sido una isla monocolor desde la restauración de la democracia, con una hegemonía socialista sólo comparable al caso andaluz o castellanomanchego. Sin embargo su desarrollo ha sido ínfimo desde entonces, produciéndose el efecto contrario, esto es el de la involución, que se ha hecho más pronunciado en los últimos años debido a los efectos de la crisis que todos padecemos.

Los datos no arrojan lugar a dudas. Las cifras de paro alcanzan récords sin precedentes, superando incluso a la peor tasa que Rodríguez Ibarra halló en la región durante su primer mandato en 1982, llegando ya casi al 25% de la población activa.
El PIB por habitante es de 16.828 euros, muy por debajo de la media nacional, situada en 23.063 euros. El trabajador extremeño percibe 19.099 euros, la segunda cifra más baja del país, solo rebajada en Canarias.
Pero sin lugar a dudas, la gran lacra de esta región la constituye el nivel de pobreza. Extremadura supera en más de 22 puntos la media nacional de pobreza relativa, encaramándose hasta rozar el 41% y posee el triste honor de ser la autonomía que más tardaría en erradicarla, concretamente algo más de un siglo. La situación llega a ser de tal calibre que Extremadura será la única región española que mantendrá los fondos de convergencia de la UE después del año 2014 para su desarrollo.

Y toda esta situación lleva más de 30 años amparada, tutelada y dirigida por el mismo partido en el poder, el PSOE. Una gestión que pese a los datos enumerados no ha dudado en incrementar hasta níveles vergonzantes la nómina de funcionarios y cargos dependientes de la Junta extremeña; así 3 de cada 10 extremeños trabajan directa o indirectamente para organismos públicos. Esto es cerca de 95.000 personas.

Una sangría incesante para las arcas extremeñas; precisamente esa burocracia tan desproporcionada con la situación macroeconómica de esta comunidad es la que ha llevado, junto con el despilfarro, la ostentación y las prácticas clientelistas, a que Extremadura siga siendo la comunidad española a la cola del desarrollo.

Y todavía con estos datos, sigue siendo un misterio el que el PSOE no haya sido desalojado de forma más contundente, vista su demostrada ineficacia y más que sobrada incapacidad.

jueves, 30 de junio de 2011

De silencios y medias verdades.

Reza un dicho castellano que el hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. No podía existir sentencia más acertada, ni que implicara mayor clarividencia.
El jueves 23 de junio se celebró el primer pleno de la presente legislatura de carácter extraordinario para la asignación de concejalías y distribución de las dedicaciones de los que serán nuestros representantes municipales en los próximos cuatro años.
Todos los grupos políticos expresaron su parecer con respecto al tema estrella de la jornada, que no fue otro que la rebaja sustancial de las retribuciones salariales en torno al 34% del total, propuesta por el alcalde Manuel Aracil y aprobada con 13 votos a favor (PP y Bloc).

Sin embargo el tono, la forma y el fondo fueron dispares dependiendo del grupo que tomaba la palabra. El único que alabó la medida y felicitó al actual alcalde por la misma fue el Bloc-Compromís en palabras de su portavoz Albert Caturla. Frente a ello EUPV se enfrascó en una farragosa intervención donde ni el mismo portavoz de la autodenominada "izquierda verdadera" sabía al final su propio posicionamiento, y para sorpresa generalizada fue el PSOE quién mantuvo una actitud de mayor virulencia con respecto a la medida.
Todavía no alcanzo a entender el motivo de tan encendida y a la vez torpe crítica con respecto a la reducción drástica de los sueldos de los políticos; teniendo en cuenta que fueron los socialistas quienes lastraron las arcas públicas con un incremento del 38% en la partida presupuestaria de salarios para cargos y concejales en el primer pleno del mandato de 2007-2011. Y no es que lo diga yo, lo recogen las hemerotecas que siguen ahí al servicio de quienes las quieran consultar. Veamos.

Antes de los comicios de mayo de 2007 el entonces alcalde Francesc de Paula Seva percibía un salario de 45.000 euros al año, mientras que los concejales con dedicación exclusiva cobraban unos 33.000 €. La oposición que entonces conformaba el Partido Popular y el Bloc recibía una media dedicación con alrededor de 15.500 euros al año, y un asesor de grupo para cada formación que rondaba los 18.000 € anuales.
Una vez las urnas otorgaron la confianza mayoritaria al candidato socialista Edmundo Seva, éste convocó un pleno extraordinario el 28 de junio de 2007 para además de distribuir las competencias, subirse el sueldo un 38%.
Así las cosas los concejales con dedicación exclusiva en número de 5 pasarían desde entonces a embolsarse en su conjunto anualmente 35.000 € más que sus predecesores, percibiendo cada uno 42.000 € al año. El número de asesores subió de cuatro a seis, aumentando sus emolumentos, situando por ejemplo al asesor de prensa con más de 31.000 € anuales.
Pero la guinda del pastel que dio pie a esta desmedida subida salarial vino motivada por Edmundo Seva, que incrementó sus ingresos anuales por el ejercicio de sus funciones como alcalde en 17.000 €, pasando a percibir 62.000 € cada año desde 2007. Así nuestro ya ex-alcalde Edmundo Seva llegó a cobrar desde 2007 a julio de 2010, más que catorce alcaldes de capitales de provincia, ocho presidentes de diputaciones provinciales y más incluso, que el salario que percibía Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura.

Esa fue la primera medida de aquel primer edil que vendía su imagen como un "alcalde para todos", pero que se justificaba diciendo que se subía el sueldo para cobrar lo mismo que en su actividad profesional.
Una tomadura de pelo generalizada que hemos tenido que soportar los santjoaners durante cuatro largos años, y que ahora cuando los socialistas desde la oposición han podido subsanar y reconocer su error sumándose a la propuesta del Partido Popular de reducir las retribuciones de concejales y cargos de confianza, prefieren apartarse a un lado, abstenerse y evidenciar su convencimiento en la estrategia de que la mejor defensa es un buen ataque.


Una nueva muestra de esa política errática y falta de responsabilidad de un partido socialista que navega a la deriva y que de nuevo da la espalda a los ciudadanos y a todas aquellas iniciativas que son positivas para el conjunto de los santjoaners.


Una marca, la del PSOE, sumergida en el lodazal de los silencios y las medias verdades.

martes, 21 de junio de 2011

El CAMBIO que Sant Joan necesitaba

Se cumple un mes de la gran jornada en la que todos asistimos a la victoria histórica del Partido Popular en Sant Joan. Ya han transcurrido 30 días desde que la noche del 22 de mayo la voluntad de 5.252 santjoaners dieran su confianza mayoritaria a los Populares, otorgándoles la primera mayoría absoluta de su historia en nuestro municipio.

Una oportunidad al cambio en las formas, en la manera de gobernar; un voto de confianza depositado en la sana alternancia, que después de catorce años de mandato socialista era necesaria en Sant Joan.

Hoy, cuando todavía no alcanzan ni 10 días hábiles desde la toma de posesión, Manuel Aracil anuncia la composición del nuevo equipo de gobierno y sus tareas, así como certifica ese cambio que todos esperábamos: http://www.elperiodic.com/santjoanalacant/noticias/126299_sant-joan-gastara-anual-menos-sueldos-nueva-corporacion.html

La nueva corporación municipal percibirá un 34% menos en sus retribuciones salariales anuales, lo que supone un ahorro en torno a los 200.000 euros al año, que sin lugar a dudas podrán emplearse en otras necesidades que urgen a los santjoaners.

En el año 2007 el entonces alcalde socialista, Edmundo Seva que gobernó hasta el pasado 22 de mayo con mayoría absoluta, se subió el sueldo un 38% desde los 45.000 € hasta los 62.000 €.

El nuevo alcalde, Manuel Aracil, ha renunciado a su sueldo, al igual que han hecho el primer teniente de Alcalde y otra edil del equipo de gobierno. Una diferencia sustancial con respecto al inicio del último mandato socialista en la pasada legislatura.

El Partido Popular se comprometió en su programa electoral a rebajar los sueldos un 20%, por tanto, las reducciones expuestas suponen un 14% más de lo inicialmente prometido, hasta el 34% del total. Una rebaja que supera incluso la demanda más restrictiva que solicitaba EUPV durante el periodo electoral que hablaba de un recorte del 30%.

Igualmente Manuel Aracil cumple otros aspectos de su programa electoral con la creación de diferentes áreas para atender de manera más eficaz y directa a los santjoaners.

Así Victor García Berenguer asumirá las áreas de Deportes y Eventos (de nueva creación), así como Atención Urbana, que aglutina Mantenimiento, Servicios, Limpieza, Cementerio e Imagen Urbana para garantizar su eficiencia y coordinación.

Carolina Sala centrará su labor en Bienestar Social, Familia y Residentes Extranjeros (siendo las dos últimas de nueva creación).

Rosario Tomás, asumirá además de comercio y Turismo, el área de Empleo que gozará de especial atención al ser una de las prioridades del equipo de gobierno popular.

Carmen Navarro centrará su actividad en Tercera Edad, Mujer, Igualdad y Asociacionismo (que responderá a la voluntad del nuevo equipo por estar cerca de los ciudadanos y asociaciones santjoaneras).

Arantxa Maldonado, entre otras áreas se dedicará a atender las necesidades específicas de los Barrios y Urbanizaciones, tan maltratadas en los catorce años de mandato socialista.

Javier Yebes, coordinará entre otras áreas la referentes a las Nuevas Tecnologías para adaptar y modernizar nuestro municipio en línea con otros de la comarca.

Ocho son las áreas de nueva creación, que suponen situar a Sant Joan a la vanguardia de nuestra provincia, así como ponen de manifiesto ese principio irrenunciable para el nuevo equipo de gobierno, como es la atención primaria y prioritaria hacia todos y cada uno de los santjoaners en el ejercicio de sus tareas cotidianas.

Aquí están los hechos. Este es en esencia, el CAMBIO que Sant Joan necesitaba.