domingo, 14 de junio de 2009

De dudas, temores y otros complejos socialistas (segunda parte)

El cúmulo de errores y despropósitos llevados a su máxima expresión abocaron a los socialistas a la oposición a partir de 1996.
Una crisis económica que arrojó una escalofriante cifra de desempleados cercana al 25% de la población, unido al descrédito que el partido en el Gobierno se fue granjeando merced a los múltiples casos de corrupción con que los españoles se despertaban cada mañana, precipitarían la salida de Felipe González de La Moncloa para siempre.

Durante ocho largos años el PSOE iniciaría su particular travesía del desierto, frente a las serias y responsables políticas del Partido Popular que consiguió remontar la economía de la nación, generando prosperidad y confianza entre los ciudadanos.

El año 2004 trajo consigo una nueva victoria de los socialistas, donde más bien fue el Partido Popular quién perdió las elecciones; porque una vez más falló la comunicación que sigue siendo la gran asignatura pendiente del PP. En este tema los socialistas mantienen intacto su status de astros de la comunicación por su diligencia a la hora de transmitir un mensaje que cale entre la población y cree una opinión favorable con respecto a sus intereses.

El PSOE presentó a un líder que conseguía encandilar a la población con un discurso cercano, grandilocuente y que recogía aquellas palabras que la mayoría quería escuchar. Hecho muy distinto es que sus propuestas fueran realizables o ciertas, aunque eso no preocupaba al gabinete de Ferraz puesto que lo único importante era ganar las elecciones a cualquier precio; dado que para los socialistas ahora y siempre, el fin sí justifica los medios.





Manipulación y mentiras, manipulación y mentiras... La misma falacia repetida una y otra vez que como sentenció Goëbbels acaba convirtiendose en verdad.

Y es chocante que los socialistas hablen en estos términos cuando durante los años que han dirigido TVE la M de manipulación ha sido la cuarta sigla del ente público. Recordemos los "errores"...











Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa. Y es ahí donde reside el gran error del que hace de las falacias su forma de supervivencia.
La mentira es el mecanismo de aquellos que no son capaces por falta de rigor, formación o voluntad de hacer las cosas bien desde la honestidad y el compromiso para con quienes depositaron en ellos su confianza, en este caso para gobernar. La negación sistemática de la verdad les aboca al paraíso de las sombras que sigue un proceso limitado y acotado desde el principio, dado que puede obtener un excelente rédito a priori, pero que poco a poco acaba volviéndose en su contra para finalizar con una serie de consecuencias imprevisibles, pero que raramente son beneficiosas.

El PSOE viene beneficiándose de su gran capacidad para conectar con el público, sirviéndose de todo tipo de argucias elaboradas desde su centro sociológico en Ferraz, que ven sostenidas y amparadas por el oligopolio informativo radiofónico y televisivo que se pliega a sus designios y les sirve de altavoz mediático.

Y como el Doberman de 1996, el planteamiento continua la misma linea de descalificación hacia el principal partido de la oposición. Una vez más presas del miedo y de los complejos hacia el Partido Popular que en su etapa de gobierno demostró su enorme capacidad para gestionar la nación española, desterrando los viejos mitos del fascismo y la dictadura a los que recurre el progresismo patrio para engañar nuevamente a la sociedad y embaucarla con buenas palabras.

La gran tragedia para los socialistas es que los españoles hemos abierto por fin los ojos a una gran verdad que en su día dejara grabada en el imaginario colectivo Friedrich Nietzsche, dado que aquello que nos preocupa no es que los socialistas nos hayan mentido, sinó que, de ahora en adelante, ya no podremos volver a creer en ellos nunca más.

3 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Cuatro millones y medio de parados camino de cinco,descenso del consumo, descenso de la producción industrial, los bancos endeudados hasta las cejas y preparando el cierre de sucursales, las cajas esperando un plan de rescate o fusiones antes que quiebren , cierre de empresas,ERES, gasto improductivo a mansalva,Ministerios que no valen para nada como el de Igualdad con partidas multimillonarisa,funcionarios y más funcionarios...
La responsabilidad del desastre nacional no es del Gobierno ni de Zapatero; es única y exclusiva del votante.
A él le corresponde el mérito.

Jose A. Jimenez dijo...

Como muy bien dice Natalia,el descalabro economico,es culpa de los votantes,cuando se ve el desastre ellos siguen erre que erre,con la estuoidez de ideas,marxistas,leninistas de este gobierno.
Aznar comete un fallo y se las dan todas juntas,estos imbeciles estan abocando al pais al desastre y nada,lo siguen votando.
Un saludo

Fray_Fanatic dijo...

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